Palabras clave
Cine
Humor
Masculinidades
McLuhan
Modernidad mexicana
Mediático
Macho mexicano
Crisis audiovisual
Televisualidad
Burla
vulgaridad
Cultura burlesca mexicana
Violencia machista
Realidad mediática
Flujo televisual
Educación
regionalismos
refranes mexicanos
Acento local
Sudcaliforniano
Sudcalifornia
Quién diablos es Juliette
El otro sueño americano
Roma
Alfonso Cuarón
Yalitza Aparicio
El día comenzó ayer
Roberto Fiesco
Tabla de contenido
Introducción
Glosario
Nota sobre metodología
Crisis de contenidos en la cultura audiovisual
La pantalla a juicio
El flujo televisual
Humor burlesco y la elocuencia de la vulgaridad
La confrontación
Burlas y veras
El acento local: lo sudcaliforniano
Una cuestión baladí: de México para el mundo
Un extenso epílogo: La risa de la Malinche
¿Quién diablos es Juliette?
El otro sueño americano
Roma
El día comenzó ayer
Bibliografía
Referencias electrónicas
Referencias filmográficas
Acerca del autor
Extracto de texto
Algunos ejemplos sencillos a lo largo del texto incluyen piezas de material y contenido que circulan ampliamente en la red. También se hace alusión a libros y películas consideradas dignas de mención, promoción y análisis. En ese sentido, esta investigación no tiene la intención de efectuar un análisis exhaustivo de los géneros cinematográficos o filmografías mencionadas. Sin embargo, no se descarta que el lector interesado consulte posteriormente, o sobre la marcha, las fuentes citadas, de manera fragmentaria y postmoderna.
En términos ideales, será satisfactorio si esta lectura favorece la consulta y posterior análisis de los ejemplos incluidos y otros aledaños.
El cine es un corpus en continuo crecimiento, y los estudios sobre humor y sobre masculinidades también expanden los horizontes expectantes tanto de la memoria como de la imaginación. He de señalar como precisión metodológica que la obra de Fredric Jameson –en especial su libro sobre cine Estética geopolítica– es la guía que orienta mis reflexiones en torno al cine. No se trata de sólo mencionar una película en cuestión, si no de invitar a otros espectadores a verla, por primera vez o de nuevo, desde otro ángulo: tanto del humor que puede estar dentro o fuera de la pantalla, en un integrante del público. El otro paradigma es releer la experiencia cinematográfica con conciencia de género, percibir que muchas veces lo que vemos está pensado, dirigido, por hombres hacia hombres, en un modelo patriarcal que no se molesta en cuestionar si es justo o no prejuzgar.
Por supuesto, muchas voces que resuenan en estas páginas se deben a la pasión y entusiasmo que comunican estudiosos mexicanos como Carlos Monsiváis y Leonardo García Tsao, cuyo maestro Emilio García Riera es recordado siempre con admiración y cariño. Nuevas voces como Roberto Fiesco también alientan este propósito. Muchas de mis apreciaciones se deben a la guía de maestros como John King, Ginette Vincendeau, José Arroyo y Richard Dyer. También a Florence Toussaint, Ana Goutman y Natividad Gutiérrez Chong. Estupendos colegas como Ana Rosshandler, Marta Piña, Dante Salgado, Gabriel Rovira, Luis Arturo Rojo, Rubén Sandoval y Luis Alberto González Sotomayor (finado). También estupendos estudiantes como Luis Sandoval (finado), Mónica Cristerna, Lefteri Becerra, Mike Robles, Homero Salgado, Jorge Peredo, Juan Carlos Camacho, Carlos Mancilla y Gerardo Balderas, entre otros a quienes agradezco su entusiasmo solidario.
En el extenso epílogo concentro cuatro recomendaciones cinematográficas con la intención de dar inicio a un diálogo con las ideas que dichas creaciones propagan: se trata de ¿Quién diablos es Juliette? (1997) de Carlos Marcovich; El otro sueño americano (2004) de Enrique Arroyo; Roma (2018) de Alfonso Cuarón y El día comenzó ayer (2020) de Roberto Fiesco.